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Georges Remi empieza a dibujar historietas en los márgenes de sus cuadernos escolares cuando sólo cuenta siete años de edad. Bélgica acaba de ser invadida por los alemanes, y este hecho inspira las aventuras de un chico que hace las mil una jugarretas al invasor. En el año 1921, Georges Remi se incorpora a los Boy-scouts, con cuyo espíritu amante de los indios pieles rojas se identificará plenamente. Con ellos realiza Hergé sus primeros viajes en campamentos de vacaciones en España, Austria, Suiza e Italia. Empieza a publicar sus historietas en la revista Le Boy-Scout, donde firma por primera vez (1924) con el seudónimo de Hergé, formado por las iniciales de su nombre invertidas. Recién acabados sus estudios secundarios (1925), Georges Remi entra a trabajar en el departamento de suscripciones del diario Le XXem Siècle; mientras sigue colaborando en Le Boy-Scout Belge, donde publicará su verdadera primera serie: Totor, jefe de patrulla de los Abejorros (1926-1930), que ya anuncia a Tintín en diversos aspectos. |
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A partir de 1934, Ediciones Casterman publica los álbumes de las aventuras de Tintín, que van apareciendo regularmente hasta 1940. Entre Los cigarros del faraón y El Loto Azul tiene lugar un encuentro decisivo para Hergé. Conoce al que será su gran amigo Tchang Tchong-Jen, joven estudiante chino de Bellas artes en la Universidad de Lovaina, (ver el texto de El Loto Azul) quien le introduce en la compleja realidad de China y su cultura. Él se encargó de escribir todos los textos en chino, y también fué el responsable de que Hergé se sumergiera tanto en la cultura y la historia china como en la realidad del momento. Esto queda patente en muchos de los carteles, que hacen alusión al conflicto que tenía entonces la China con el Japón. Podemos reconocer a Tchang en el personaje de Hergé de su mismo nombre y apellidos, "Tchang"el pequeño gran amigo de Tintín. |
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Habrá que esperar hasta 1946, año en que aparece el semanario belga Tintín, para que Hergé vuelva a resurgir. En 1950 se crea Estudios Hergé, que reunirá una docena de colaboradores, entre ellos Bob de Moor, Edgar Pierre Jacobs (ver el El templo del Sol versión original), Baudouin van den Branden, Jacques Martin y Alice Devos. Al final de los años cincuenta, Hergé entra en un período de trastornos personales. Su verdadera terapia la constituye su trabajo de Tintín en el Tíbet, que se publica en 1960. Este mismo año, Tintín es llevado al cine con El misterio del Toisón de Oro, y cuatro años más tarde Tintín y las naranjas azules.
En el primer congreso del Cómic
en Nueva York (1972), Hergé recibe el homenaje oficial de los grandes
ilustradores americanos. Será el primero de numerosos premios que recibirá
por el conjunto de su obra.
En el parque Wolvendael, en Uccle, Bruselas, podemos encontrar
la bella estatua de Tintín y Milú esculpida por Nat Neujean,
inagurada en 1976.
En 1982 Hergé cumple
75 años y la Sociedad Belga de Astronomía decide bautizar con
su nombre al planeta descubierto en el 1953 por el astrónomo Silvain
Arend. El planeta Hergé se sitúa entre Marte y
Júpiter. (Nos gustaría poder encontrar
pronto una fotografía del planeta Hergé)
La última aventura del famoso reportero
–Tintín y el Arte Alfa– se vio truncada por el fallecimiento
de su creador, quien había dejado indicaciones precisas para que no
se continuaran las aventuras de su
personaje. Finalmente, la obra fue publicada inacabada tal como
la había dejado Hergé. La obra de Hergé se caracteriza
por su trazo limpio y firme, donde no cambian ni tramas ni sombras, y por
unos decorados muy elaborados. En sus álbumes, Hergé volcó
lo que consideraba esencial en su trabajo: la búsqueda de la perfección
a la hora de narrar una historia con el máximo de claridad y legibilidad
posibles.
Y que decir de Tintín, el amigo que
todos desearíamos tener, periodista que recorre el mundo viviendo fantásticas
aventuras, buena persona y valiente como pocos, amigo de sus amigos, ¡y
dueño de Milú, el perro mas conocido del mundo! Y sus
personajes, auténtico muestrario de la personalidad y de la fauna humana.
Todos estos elementos han hecho de Tintín un héroe de ficción
perfectamente engranado en su tiempo y que en la actualidad es patrimonio
de millones de personas en el mundo. Tintín quizas sea actualmente
uno de los personajes que al que más páginas le han dedicado
en internet, tanto de empresas editoriales como de particulares, que a veces
han llegado a realizar webs muy bonitas e interesantísimas, con muchísimas
páginas, analizando cada uno de los detalles de estos extraordinarios
comics.