NOTA
BIO-BIBLIOGRÁFICA
Víctor M. San Juan Sánchez
Madrid, 1963, cursa estudios en la Universidad Politécnica
de Madrid, participando
profesionalmente en la realización de infraestructuras,
como obras marítimas y de recuperación
del litoral, autovías e infraestructura del tren
de alta velocidad (AVE). Como navegante (es
capitán de yate), después de pasar la juventud
navegando en vela ligera, pasa al crucero en
1992, y, tras las habituales aventuras mediterráneas
realiza varias travesías oceánicas en
velero, entre ellas, las regatas Cádiz-La Habana
2001 a bordo del Virgen del Cobre y la Ceuta-
Azores 2007, donde vence con Baraka Mar. Desde 2005 lleva
el velero Pequeño Escota en seis
campañas sucesivas de competición del circuito
mediterráneo –ganó la regata Rumbo
Este
Denia-Andraixt 2007– y es Comodoro del C.N. Oliva.
Literariamente,
su primera novela Pequeño escota
resucitando el mundo de los pailebotes
españoles resulta premiada con el Premio Nostromo
2001, iniciándose así su trayectoria. Entre
sus títulos está también Soy Capitán,
novela de 2003. Como ensayista, sus obras Trafalgar,
tres
armadas en combate de 2005 y Memorias de Trafalgar, novela,
2005, le valieron el
reconocimiento de la Fundación San Telmo de las
Letras de la Mar en 2006. Otros dos ensayos
posteriores son La batalla naval de Las Dunas de 2007,
y Las notas del Argonauta, 2010. En
2009, la novela Viejo Roble fue finalista del Premio
Nostromo, y el 2010 publica la novela La
Carrera del Té, revisión y actualización
de los que fueran últimos veleros, los clippers.
Igualmente ha colaborado en diversas publicaciones y
revistas, como el periódico el Mundo con
un artículo sobre Alain Bombard, la Revista General
de Marina, y Revista de Humanidades con
un trabajo sobre la moderna piratería en Somalia.
Con Indiamen, 2011, aborda el mundo de la aventura marítima
en su más puro estilo
describiendo la aventura de un mercante del siglo XIX
en la travesía de Europa hasta la India
por el cabo de Buena Esperanza.
RESUMEN DE LA OBRA GANADORA: INDIAMEN
Desde que los portugueses como Vasco de Gama descubrieron
la ruta a la India en el siglo XVI
y se abrió para Europa la ruta a los secretos
de Oriente, han sido varias las generaciones de
barcos mercantes que han surcado esta larguísima
derrota. Unos de los más interesantes
fueron los indiamen o buques de la Compañía
de las Indias Orientales (vulgarmente conocida
como Compañía John), a bordo de los cuales,
en la época de las guerras napoleónicas,
miles de
personas emprendieron desde Inglaterra el viaje hacia
un mundo desconocido. Hombres,
mujeres y niños de toda clase y condición
arriesgaban mortalmente sus vidas en unas travesías
de varios meses en las que no faltaba mal tiempo, enfermedades,
motines, ataques de piratas y
terribles accidentes.
Si un indiamen lograba terminar su travesía con
solo dos o tres decenas de muertos, se decía
que había hecho un viaje afortunado. Esta es la
historia de uno de ellos, el Juglar, y de una
joven que navega a bordo con su novio para casarse en
la India, pero que descubrirá que,
mientras el barco y ella dan media vuelta al mundo, el
mundo, tal como lo había percibido
hasta entonces, pasa sobre su vida trastornándola
por completo, pero revelando, a su vez, otro
mundo, el marítimo y el de la aventura náutica,
en el que se encontrará insospechadamente
cómoda y bien adaptada, donde se hará útil
a los demás hasta llegar a salvar sus vidas y
será gracias a ella, finalmente, que el Juglar
logre superar con bien todos los peligros y culminar
su viaje. |