| EL
VIENTO
EN LOS SAUCES Kenneth Grahame Ilustrado por Ernest H. Shepard |
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El
día que el hijo de Kenneth Grahame, Alastair, cumplía cuatro
años, lloraba desconsoladamente. Su padre prometió contarle
todos los cuentos que quisiera. El hijo escogió a los protagonistas
y el padre aceptó el desafío. Y estuvo contándole
aventuras hasta las doce de la noche. Siguió con estas aventuras
muchas noches de los tres siguientes años. El resultado fue la
aparición en 1908, de El viento en los sauces. |
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Kenneth Grahame (1859-1932) nació en Edimburgo, cuna de grandes escritores. Tuvo una infancia peculiar, pues perdió a su madre cuando sólo tenía cinco años, y su padre, incapaz de hacerse cargo de sus cuatro hijos, los envió a vivir con su autoritaria abuela a una gran casa en el campo, “The Mount”, en el pueblo de Cookham Dene, Berkshire. El recuerdo de la gran mansión en la campiña próxima al Támesis le acompañó siempre. Quiso entrar más tarde en Oxford, pero su abuela renunció a financiarle los estudios y acabó trabajando en el Banco de Inglaterra, del que llegaría a ser Secretario en 1898. Un encuentro fortuito con James Furnivall, Autor del Nuevo Diccionario de Oxford y figura sobresaliente en las letras inglesas, marcó su destino como escritor. El joven Kenneth Grahame empezó a acudir a la tertulia literaria de la "Sociedad shakesperiana", de la que Furnivall era presidente y de la que Grahame llegaría a ser secretario honorario. En los ratos libres que le dejaba el Banco, se dedicaba a escribir ensayos y poesía. Aconsejado por Furnivall dejó la poesía y se dedicó a la prosa. Después de intentarlo varias veces sin suerte, empezaron a publicarle artículos en los diarios de Londres, y fue desarrollando su carrera literaria paralelamente a su trabajo en el Banco. Su obra El viento en los sauces está considerada como una de las joyas de la literatura infantil de todos los tiempos. |
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